Millegrain (también escrito mille-grain o milgrain) toma su nombre del francés, que significa "mil granos". La técnica consiste en rodar una pequeña herramienta de rueda, la molette o rueda de millegrain, a lo largo del borde de un engaste de metal para elevar una hilera continua de diminutas cuentas uniformes. Las cuentas sobresalen de la superficie sin ser aplicadas por separado, se forman del propio metal. El resultado es un borde que capta la luz desde múltiples facetas diminutas en lugar de un único borde limpio.
Uso en la obra de Cartier de principios del siglo XX
Los bordes de millegrain se asociaron estrechamente con la producción de Cartier desde la década de 1900 hasta la de 1930, particularmente en el período del estilo Guirnalda y la obra Art Déco que le siguió. En ambos períodos, el metal dominante fue el platino, que era lo suficientemente duro como para mantener la fina hilera de cuentas sin que se colapsaran o difuminaran. En las piezas de metal blanco engastadas con diamantes, un borde de millegrain alrededor de cada engaste de piedra añadía una delicada capa textural que recordaba al encaje o al bordado. El efecto general era de una ligereza extraordinaria, especialmente en piezas donde el platino se utilizaba en finos diseños de calado.
La herramienta y el oficio
La rueda de millegrain es una pequeña herramienta manual con una rueda estampada en su punta. El joyero la rueda a lo largo del borde de metal con una presión constante para producir una hilera uniforme. La consistencia de las cuentas (su tamaño, espaciado y altura sobre la superficie) es una señal de la habilidad del engastador, y en piezas de los talleres de Cartier de principios del siglo XX, el trabajo de millegrain es típicamente muy fino y regular. El millegrain de máquina posterior, producido con herramientas diferentes, tiende a ser menos variado en carácter que los ejemplos trabajados a mano.
Millegrain en contexto
La técnica no era exclusiva de Cartier: era común en la joyería europea de alta calidad de los períodos de la Belle Époque y Art Déco. Lo que distingue el uso que Cartier hacía de ella es menos la técnica en sí que cómo se integró en decisiones compositivas más amplias, particularmente la combinación de bordes de millegrain, campos de diamantes engastados en pavé y la geometría estructural del engaste de platino.
Fuentes
- Hans Nadelhoffer, Cartier: Joyeros Extraordinarios (Thames and Hudson, 1984; revisado 2007), citado pp. 33, 45 y ss.