El broche de doble clip es una forma de joya desarrollada en Cartier París en la década de 1930, en la que dos secciones de clip a juego o complementarias podían llevarse como un par, por separado, o unirse mediante un accesorio metálico hecho a medida para formar un único broche más grande.
El Mecanismo del Clip
Los clips individuales se diferenciaban de los broches convencionales en un aspecto práctico: en lugar de un alfiler que se empujaba a través de la tela y se aseguraba con un broche, cada clip utilizaba un mecanismo de agarre con resorte que sujetaba la pieza a una solapa, el frente de un vestido, un escote o el ala de un sombrero sin penetrar la tela. Esto facilitaba la colocación, el reposicionamiento y la extracción de las piezas, y abría posibilidades de uso que un broche de alfiler y cierre no podía ofrecer.
Cuando se unían mediante el accesorio de conexión, los dos clips formaban un único objeto con un contorno y una proporción diferentes a los de cualquiera de los clips llevados por separado. Las mismas piezas podían percibirse de manera distinta según cómo se llevaran.
Formas y Diseños
Se produjeron clips dobles en una amplia gama de diseños. Formas geométricas en diamantes y piedras de color de talla calibrada se sitúan en un extremo de la gama, encajando de forma natural en la estética rectilínea del Art Déco en Cartier. Diseños naturalistas siguieron a medida que el gusto cambiaba: cabezas de flores, ramitas de hojas y formas vegetales en espiral aparecieron en formato de doble clip. También se hicieron motivos animales en esta forma.
La variedad de diseños producidos a lo largo de la década de 1930 y en las décadas siguientes refleja cuán ampliamente fue adoptado el formato en los talleres de París una vez establecido. La calidad convertible de la pieza, su capacidad para ser reconfigurada para diferentes ocasiones, la hizo práctica de una manera que se ajustaba a las cambiantes demandas impuestas a la joyería en el período.
En Subasta y en Colecciones
Los clips dobles aparecen regularmente en las principales casas de subastas entre las joyas Cartier del siglo XX. Identificar el accesorio de conexión original, si está presente, es parte de lo que los especialistas buscan al evaluar los ejemplos: las piezas que conservan su accesorio aún pueden usarse en ambas configuraciones, mientras que las que no lo tienen solo pueden usarse como clips separados. El estado del mecanismo del clip en sí es otro factor que el mercado sigue considerando al evaluar ejemplos de época.
Fuentes
- Francesca Cartier Brickell, The Cartiers (Ballantine Books, 2019), cap. 7 (“Precious London: Late 1920s”) y cap. 8 (“Diamonds and Depression: The 1930s”)
- Hans Nadelhoffer, Cartier: Joyeros Extraordinarios (Thames and Hudson, 1984; revisado 2007), citado pp. 166, 170 y ss.